Cómo funciona el rádar de velocidad de la DGT

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Cómo funciona el rádar de velocidad

Cómo funciona el rádar de velocidad de la DGT

Si quieres saber cómo funciona el rádar de velocidad y qué tipos de radares pone la DGT  en las carreteras españolas, a continuación te explicamos todo lo que necesitas saber.

Qué es un radar y qué tipos de rádar hay en España

En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) emplea varios tipos de radares para controlar la velocidad de los vehículos y mejorar la seguridad vial. Algunos de los tipos más comunes son:

  • Radar fijo: Son dispositivos instalados en lugares estratégicos como carreteras, autopistas y zonas urbanas. Funcionan detectando la velocidad de los vehículos que pasan por su rango de acción. Emiten una señal de radar constante y pueden capturar la velocidad de varios vehículos a la vez.
  • Radar móvil: Operados manualmente por agentes de tráfico, estos radares pueden ubicarse en diferentes puntos de la vía y son transportables. Son utilizados en lugares donde es difícil instalar radares fijos o en operativos especiales.
  • Radar de tramo: Estos radares miden la velocidad promedio de un vehículo entre dos puntos fijos en una carretera o autopista. Calculan el tiempo que tarda un vehículo en recorrer el tramo y determinan su velocidad media.
  • Radar de pórtico: Instalados en puentes o estructuras elevadas, estos radares tienen un alcance considerable y pueden controlar varios carriles simultáneamente.
  • Radar de semáforo: Integra la función de control de velocidad con semáforos. Detecta la velocidad de los vehículos que pasan un semáforo y puede sancionar infracciones como exceso de velocidad o pasarse un semáforo en rojo.

 

Estos radares tienen como objetivo principal reducir los accidentes de tráfico y fomentar una conducción segura y responsable.

Cómo funciona un radar de velocidad

Radar de Tramo

El radar de tramo es un sistema que mide la velocidad promedio de un vehículo en un tramo determinado de carretera. Funciona mediante la combinación de dos o más dispositivos instalados en diferentes puntos fijos a lo largo de la vía, estos dispositivos están conectados entre sí y sincronizados para calcular el tiempo que tarda un vehículo en recorrer el tramo y, por ende, su velocidad media.

El proceso comienza cuando el primer radar detecta la presencia de un vehículo y registra su hora de paso, luego, el segundo radar, ubicado en el otro extremo del tramo, realiza la misma operación. Utilizando la información de tiempo registrada por ambos radares, el sistema calcula la velocidad media del vehículo entre los dos puntos.

Es importante destacar que el radar de tramo es capaz de determinar la velocidad media del vehículo independientemente de si este reduce la velocidad al pasar por el segundo punto. Esto lo hace particularmente efectivo para controlar la velocidad en tramos largos de carretera donde los conductores pueden acelerar entre radares fijos tradicionales.

 

Otros radares (Radar Fijo, Móvil, de Pórtico, de Semáforo, etc.)

Los radares que no son de tramo, como los radares fijos, móviles, de pórtico o de semáforo, operan utilizando el principio de radar Doppler. Este tipo de radar emite ondas de radio de alta frecuencia en la dirección del tráfico, cuando estas ondas de radio chocan con un vehículo en movimiento, se produce un cambio en la frecuencia de retorno de las ondas, conocido como efecto Doppler. Este cambio de frecuencia está relacionado con la velocidad del vehículo según la ecuación de Doppler.

Los radares miden este cambio de frecuencia y lo utilizan para calcular la velocidad del vehículo con una precisión notable. Algunos radares también utilizan tecnología láser en lugar de ondas de radio, pero el principio básico de medición de la velocidad es similar.

Una vez que el radar detecta la velocidad de un vehículo, compara esa velocidad con los límites establecidos en la zona y, si se supera el límite, el radar registra la infracción y puede emitir una multa automáticamente o alertar a un operador humano para que tome medidas apropiadas.

Tanto los radares de tramo como los radares que no son de tramo operan utilizando principios físicos de radar, como el efecto Doppler, para medir la velocidad de los vehículos y hacer cumplir los límites de velocidad en las carreteras.

¿Es posible engañar a un rádar?

 

No es posible engañar a un radar de manera efectiva. Los radares utilizan una tecnología muy sofisticada y están diseñados para ser precisos y difíciles de manipular. Aunque existen algunos mitos y prácticas comunes que algunas personas creen que pueden engañar a los radares, en realidad no funcionan.

Uno de los mitos más extendidos es el uso de dispositivos que prometen interferir con la señal del radar para evitar que el radar detecte la velocidad del vehículo. Sin embargo, estos dispositivos suelen ser ilegales y no han demostrado ser efectivos. Además, las autoridades de tráfico suelen estar al tanto de estos dispositivos y tienen métodos para detectar su uso.

Otro mito común es el uso de materiales reflectantes o pinturas especiales en la carrocería del vehículo para evitar que el radar lo detecte. Sin embargo, estos métodos no funcionan en la práctica y pueden ser peligrosos e ilegales.

Intentar engañar a un radar no solo es poco ético, sino que también es poco probable que tenga éxito. La mejor manera de evitar multas por exceso de velocidad es respetar los límites de velocidad y conducir de manera segura y responsable.

 

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